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Los salvavidas tienen responsabilidad

muy importante en Puerto Escondido

Puerto Hoy! Jefe de los salvavidas de Puerto Escondido Puerto Hoy! El salvavidas muestra parte del equipo de rescate en Puerto Escondido Puerto Hoy! Una torre de los salvavidas en la Playa Zicatela,  Puerto Escondido
De arriba hacia abajo: Jefe de los salvavidas Godofredo Vásquez Bohorquez; mostrando una parte del equipo de rescate; una torre de los salvavidas en la Playa Zicatela, Puerto Escondido.

Han pasado algunos días después del fin de la invasión de la Semana Santa y la Playa Zicatela está relativamente tranquila. A un lado de la torre del salvavidas una familia juega en las aguas de poca profundidad. No se están aventurando en aguas más profundas, así que los salvavidas en su puesto mantienen sobre ellos una mirada relajada pero vigilante.

No obstante 100 metros más lejos un hombre joven está alejándose de la playa. Las olas son pequeñas pero las corrientes son fuertes y el jefe de salvavidas Godofredo Vásquez Bohorquez suena su silbato como advertencia. No hay respuesta. Toma un dispositivo de flotación y corre a la playa y luego dentro del agua.

Alcanza al joven y lo amonesta, intentando hacerle notar el peligro potencial en el que se encuentra. El joven no está impresionado y se rehúsa a moverse hacia aguas poco profundas. El Sr. Vásquez sacude su cabeza y regresa a la torre, donde él y sus colegas continuarán su vigilancia, listos para ayudar si el irreflexivo joven se mete en problemas.

Es muy probable que lo hará. “La Playa Zicatela es una de las playas más peligrosas en el mundo”, dice el Sr. Vásquez. Él y su equipo de 11 salvavidas se mantienen ocupados a lo largo del año, pero particularmente en Navidad y Semana Santa. Es durante estos dos periodos que las ocho torres de salvavidas en la Playa Zicatela, de tres kilómetros de largo, están tripuladas, y los salvavidas también están en sus puestos en otras playas, tales como Manzanillo y Bacocho. Y es durante estos dos periodos que las hordas de vacacionistas, muchos de los cuales no saben nadar, descienden a las playas de Puerto.

Los salvavidas completan un promedio de 700 rescates anualmente, un número que parece estar creciendo. Este Diciembre pasado hubo 270 rescates, cifra que aumentó de 120, en Diciembre del 2009. En sólo 11 días - entre el 16 y el 27 de Abril – el personal de salvavidas completó 117 rescates. No sólo eso, sino que fueron llamados para solucionar otros asuntos también: para casos de gente peleando, 14 personas que requerían primeros auxilios y tres que fueron atacados por perros.

Pero es el mar quien contribuye al mayor número de gente metiéndose en problemas: grandes olas y fuertes corrientes. Aún así, los salvavidas son obviamente exitosos. En cinco años han habido menos de cinco personas ahogadas en Zicatela.

Otro punto potencialmente peligroso es Playa Principal, donde el fondo se inclina gradualmente y luego cae abruptamente 10 metros. Muchos visitantes que no saben nadar se han visto en problemas ahí, dice el Sr. Vásquez.

Los salvavidas de Puerto son apoyados por una fuente estable de fondos del estado, pero no siempre ha sido así. El Sr. Vásquez, quien se convirtió en salvavidas hace 15 años a la edad de 20, dice que el equipo fue formado por voluntarios en la década de 1980 y no fue sino hasta el año 2000 que vino el reconocimiento oficial en forma de un apoyo simbólico del estado, cuando comenzó a suministrar la suma de $1,500 por mes para los seis salvavidas que Puerto tenía en ese momento.

Sin embargo, las cosas cambiaron en 2003 cuando fueron puestos bajo la autoridad de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), y los salvavidas se convirtieron en empleados asalariados. Pero tres años después vino otro cambio. La emergencia en Oaxaca por la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO) en 2006, y las batallas que la acompañaron en las calles de aquella ciudad, extrajeron fuertemente los recursos de la SSP. Necesitando más elementos para controlar la violencia ordenaron que los salvavidas de Puerto Escondido fueran a Oaxaca donde tenían que tomar deberes policíacos.

Pero los salvavidas se rehusaron. El Sr. Vásquez dice que no teniendo ningún entrenamiento en el trabajo como policía no sintieron que deberían ser enviados a hacerlo. La siguiente cosa que supieron fue que su patrocinio había sido cancelado.

Después de mucha presión por parte de organizaciones internacionales de salvavidas en embajadas Mexicanas en varios países, el patrocinio del estado fue restablecido nuevamente, y los salvavidas fueron tomados por la parte de la Secretaría de Protección Civil que es responsable de la protección contra incendios.

Hoy, los salvavidas en Puerto tienen autorización para 18 miembros, pero sólo son pagados los sueldos de 12. Y hay diez en la lista de espera para unirse.

Además de los deberes regulares de salvavidas, el Sr. Vásquez dice que el grupo opera cuatro importantes programas. Como prioridad en la lista están los salvavidas junior, que representan el futuro del equipo local de salvavidas. Se les enseñan técnicas de natación y rescate así como surfear en tabla, surfear con el cuerpo y deslizamiento sobre tablas de flotación. Tienen edades desde 17 años, y este año suman ya 30 salvavidas. 

Los otros programas son:

Protección de tortugas: el equipo de salvavidas toma los huevos para empollarlos y están liberando actualmente 5,000 cada año.

Reciclado: los desechos de plástico son recolectados de la playa para su separación y reciclado.

Entrenamiento de rescate: los miembros del equipo viajan a otras áreas para tomar cursos de rescate con otros grupos de salvavidas y los marinos, la policía y el ejército. 

Hay la esperanza en la comunidad de que en un futuro no muy distante el declive reciente en el turismo llegue a su fin y el número de visitantes regrese a los niveles anteriores. Pero eso, por supuesto, significará más trabajo para el Sr. Vásquez y su equipo. Al menos tienen una fuente segura de patrocinio y un buen expediente. Es algo que lo hace sentirse orgulloso al Sr. Vásquez.

“Estamos haciendo algunas cosas maravillosas aquí con lo poco que tenemos.” 

—Tony Richards